La historia desconocida del ‘Huaso Jan’, sicario de los narcos

En medio de cita amorosa fue capturado por la BH. Fuerte resguardo en el Van Buren ante posible rescate. Por meses se disfrazó de mujer para evadir a sus captores. Hasta desaparición de colombianos le achacan.

Priscilla Barrera Ll. y Fabián San Martín D.

Tras un arduo trabajo de más de seis meses de la Policía de Investigaciones, se logró la captura del prófugo de la justicia más peligroso de la Región de Valparaíso: Jan Roger Mesías Abad, de 41 años, conocido como «El Huaso Jan».

El hampón registraba órdenes de aprehensión vigentes por los delitos de homicidio, porte ilegal de arma y homicidio frustrado. De ahí que un equipo especializado de la Brigada de Homicidios de Valparaíso tuviera montado un operativo de vigilancia que culminó este jueves, cuando el «Huaso Jan» concurría a una cita «amorosa» en pleno plan porteño.

Así lo informó el subcomisario de la BH, Walt Dapremont, quien reveló que el antisocial recogía a su «cita» cuando fue detenido. «Al momento de su detención se encontraba manejando y se estaba subiendo al vehículo la mujer con la que había concertado la cita», precisó el oficial. Drapemont agregó que al tomar conocimiento de este encuentro, se montó un dispositivo con el fin de capturarlo. «Oficiales policiales pudieron observar que al lugar llegó el sujeto en un vehículo y al momento en que se vio rodeado por los policías trató de huir, chocando con un vehículo policial y arrollando a dos transeúntes (mujeres). Luego extrajo un arma de fuego con el propósito de lesionar a los oficiales por lo que éstos debieron hacer uso de sus armas de servicio para repeler el ataque», detalló el subcomisario de la BH.

Alta peligrosidad

Reconocido como un sujeto de alta peligrosidad, un narcotraficante conocido en el mundo delictual como «pistolero» – que participa en mexicanas o quitadas de droga- había dejado el Complejo Penitenciario de Valparaíso el año 2016, tras cumplir una pena por homicidio. El «Huaso Jan» se encontraba prófugo de la justicia y estaba siendo investigado por la Brigada de Homicidios por diversos delitos en los que participó. «En nuestro sistema de gestión policial el imputado tiene 3 órdenes de aprehensión vigentes por el delito de homicidio y también hay que señalar que este sujeto participó en la balacera del 1 de mayo de 2017 en Av. Marina con puente Ecuador», precisó Dapremont.

El imputado contaba con una red de apoyo y utilizaba distintos domicilios como casa de seguridad que le había permitido escabullirse de la policía. Los delitos que se le imputan corresponden a un homicidio el año 2017 en el sector de La Copa en la Población Montedónico, otro en la Joaquín Edwards Bello y otro en calle Victoria en el plan de Valparaíso. Cabe señalar que las mismas órdenes de aprehensión en contra del «Huaso Jan» las mantiene vigentes su hijo Jean Pierre, 18 años, actualmente prófugo de la justicia.

Tras su arresto la PDI dispuso un vasto operativo de seguridad en el hospital Carlos Van Buren. «Con el propósito de guardar la seguridad tomando en consideración que existían rumores de que a este sujeto lo querían rescatar del hospital», manifestó Dapremont. Claro porque interceptaciones telefónicas habrían revelado la intención de familiares de sacarlo del recinto asistencial. Cerca de una treintena de detectives se apostaron en el perímetro y el interior del nosocomio. Ayer con luz natural, la cifra era menor, pero igual había numeroso contingente policial en vehículos sin logo institucional, y en los pasillos del hospital, para disuadir un eventual intento de rescate.

Historia

Jan Roger Mesías Abad nació el 23 de junio de 1977. Sus padres son Julio -con antecedentes policiales- y Carmen. Ella falleció a los 67 años en agosto de 2010 en el Van Buren por una hemorragia intracerebral. En su honor se tatuó su imagen en el pecho. Su hermano José murió hace tres años a los 54 años por insuficiencia respiratoria. Le sobreviven tres hermanos (dos mujeres). Al menos dos de sus sobrinas tienen prontuario, y sus respectivas parejas han participado junto a Jan en algunos delitos. «Huaso» es padre de tres hijos: dos niñas pequeñas y el mayor de 18 que siguió sus pasos en el hampa. La mayoría de la familia está radicada en las poblaciones Juan Montedónico y Joaquín Edwards Bello.

«Lo catalogan de líder de banda de narcotraficantes, pero no es así, no tiene la inteligencia para ello, toda su vida ha sido un sicario que le presta cobertura a los narcos. Se toma unas pastillas, se trastorna y sale decidido a matar», declara a La Estrella un policía activo que lo conoce desde 2006.

El primer delito grave en su hoja de vida es de hace 18 años, cuando fue condenado por el Segundo Juzgado del Crimen de Valparaíso por homicidio. En una ocasión disparó en la pierna a un tipo que le pegó a su perro.

Últimamente «El Huaso Jan» era una suerte de lugarteniente de «El Pájaro», arrestado recientemente por el OS-9, quien sí es un narcotraficante dueño de una flota de taxis colectivos. Antes de «El Pájaro» el sicario trabajó para un narcotraficante apodado «Huache», quien fue asesinado años atrás. Tras su deceso siguió laborando para la viuda que heredó el negocio ilícito.

Con los años «Huaso Jan» se enemistó con otro antisocial, Pepe Donoso, al que quiso matar a balazos -por tercera vez- el 1° de mayo de 2017 en la avenida La Marina.

«En una ocasión Jan le levantó la mano al hijo del Pepe, que a la vez baleó en un ojo a su jefe ‘El Pájaro’. De ahí viene la enemistad», cuenta el investigador. Pepe hirió en la cara a Jan en la balacera del 1° de mayo.

Tras el crimen de un joven en la avenida Argentina en mayo de 2017, done murió Daniel Garrido, subió un video que grabó en San Felipe donde con una pantalla de TV de fondo con la noticia, niega su autoría en el delito. Y era así porque el autor fue G.P.Z. de Los Placeres.

Otro caso en que se vio implicado fue el deceso de «El Paté» y el «Zanahoria», noveles narcos de Rodelillo ajusticiado en Olmué. «Ellos trabajaban para Jan y un día que éste no estaba en su casa le hicieron una quitada de drogas. Los descubrieron y en una quitada en Olmué los mataron, pero Jan no habría participado materialmente», comenta el policía.

Para evadir a la justicia Jan se caracterizó meses de mujer, con vestidos y pelucas. Se paseaba así por su población donde tenía su red de protección. Varias pelucas fueron incautadas en allanamientos en sus escondites.

«Jan estaría implicado en la desaparición de unos sicarios colombianos en Playa Ancha que al estar ilegales nunca fueron reclamados», expresa el mismo policía, que teme tras la captura del «Huaso» sus rivales adopten represalias en contra de su círculo más cercano.

Fuente: http://www.estrellavalpo.cl

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